¿Qué es la ortopedia maxilar?

La ortopedia maxilar permite guiar el crecimiento y desarrollo de los maxilares durante la infancia, aprovechando una etapa clave en la que los huesos aún están en formación.

Su objetivo no es solo corregir, sino ayudar a prevenir alteraciones en la mordida, mejorar funciones como la respiración, la masticación y la postura, y favorecer un desarrollo facial armónico.

Detectar y tratar a tiempo hábitos o desequilibrios permite intervenciones más simples, efectivas y respetuosas con el crecimiento natural del niño o la niña.

Que evalúo:

  • Mordida y oclusión
  • Respiración
  • Masticación
  • Postura
  • Hábitos y parafunciones

Preguntas frecuentes

La ortopedia maxilar trabaja sobre el crecimiento de los huesos de la cara y los maxilares, aprovechando que en la infancia están en formación. La ortodoncia se enfoca en mover los dientes ya erupcionados. Muchos casos se benefician de ambas en momentos distintos del desarrollo.

Los tratamientos de ortopedia maxilar tiene diferentes niveles de intervención. La ortopedia no es solo aparatos, en algunos casos empleamos la terapia orofacial, ejercicios musculares, ajuste oclusal, y estas intervenciones se pueden hacer desde que el paciente es un bebé. El uso de aparatos desde los dientes de leche.

La respiración bucal es uno de los signos que más nos hace evaluar ortopedia maxilar, porque suele estar relacionada con un paladar estrecho. En consulta valoramos también la postura, el sueño y otros hábitos antes de definir si es el tratamiento indicado.

Depende del caso, pero la mayoría se completa entre 6 y 18 meses de uso activo, con controles cada 4 a 8 semanas. Después se mantiene un periodo de retención para estabilizar el resultado.

¿Listos para evaluar si la ortopedia es la opción?

La ortopedia maxilar funciona mejor cuando se inicia entre los 4 y 8 años. Una valoración a tiempo cambia el pronóstico.

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